
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Danger medium hits: 2 | Riesgo medio: paneles admin, archivos de configuración | +20 | |
| Danger strong hits: 3 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +75 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 31 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 125.25.183.92 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
125.25.183.92 has been assigned a threat score of 95/100 (Critical). Esto representa un nivel de riesgo crítico. Nuestros sistemas de detección han identificado múltiples indicadores de alta confianza de intención maliciosa.
La dirección 125.25.183.92 se origina en Bangkok, Thailand, operando en la red de TOT Public Company Limited. Fue identificada mediante análisis automatizado del tráfico de red entrante en los puntos monitoreados. Durante su ventana de observación de 2 días, registramos 57 solicitudes hostiles de esta IP — aproximadamente 28.5 por día en promedio. La dirección está clasificada como residencial. La actividad maliciosa desde IPs residenciales típicamente indica compromiso del dispositivo o membresía en botnet. Nuestros registros muestran 284 IPs maliciosas originadas desde Thailand, posicionándolo como un contribuyente significativa a la actividad de amenazas global. Una puntuación de 95/100 coloca esta dirección en el nivel más alto de severidad.
This IP is classified as residential, suggesting it may belong to a compromised home device, IoT botnet member, or an infected personal computer. Residential IPs involved in attacks often indicate malware infection without the owner's knowledge.
Command injection occurs when attackers insert operating system commands through application inputs. Successful exploitation grants direct server access, enabling data theft, malware installation, and lateral movement across networks.
Responsible disclosure balances public safety with giving vendors time to patch vulnerabilities. The security community generally supports coordinated disclosure timelines, but disagreements about appropriate timeframes and full disclosure continue to drive policy debates.