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| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Directory Scan | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Agregue 101.109.239.168 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
101.109.239.168 has been assigned a threat score of 130/100 (Critical). Una puntuación tan alta marca un actor de amenaza crítico. Esta dirección ha demostrado un comportamiento malicioso persistente y agresivo en múltiples vectores de detección.
101.109.239.168 está registrada en Bangkok, Thailand, operando en la red de TOT Public Company Limited. Esta IP apareció por primera vez en nuestros feeds de amenazas tras activar múltiples firmas de detección conductual. Durante un período de 1 días, esta IP generó 194 solicitudes maliciosas, promediando aproximadamente 194 solicitudes por día. Operando desde una red residencial, esta IP puede representar un gateway doméstico comprometido o dispositivo IoT reclutado en una infraestructura de ataque mayor. Nuestros registros muestran 101 IPs maliciosas originadas desde Thailand, posicionándolo como un contribuyente significativa a la actividad de amenazas global. Una puntuación de 130/100 coloca esta dirección en el nivel más alto de severidad.
This IP is classified as residential, suggesting it may belong to a compromised home device, IoT botnet member, or an infected personal computer. Residential IPs involved in attacks often indicate malware infection without the owner's knowledge.
DNS sinkholing redirects queries for known malicious domains to controlled IP addresses. This technique blocks malware communication, prevents data exfiltration, and identifies compromised internal hosts attempting to contact command-and-control servers.
Zero-day vulnerabilities command premium prices in both legitimate and criminal markets. Government agencies, defensive security firms, and criminal organizations compete for these undisclosed flaws, creating a complex ecosystem around vulnerability discovery and disclosure.