
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Directory Scan | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 85 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 8.130.23.144 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
8.130.23.144 has been assigned a threat score of 150/100 (Critical). Esto representa un nivel de riesgo crítico. Nuestros sistemas de detección han identificado múltiples indicadores de alta confianza de intención maliciosa.
Nuestra infraestructura de monitoreo ha identificado 8.130.23.144, geolocalizada en Beijing, China, operando en la red de Hangzhou Alibaba Advertising Co., Ltd., como fuente de actividad de red sospechosa. La dirección ha estado activa durante 12 días en nuestro sistema de monitoreo, produciendo 668 solicitudes marcadas a una tasa de ~55.7/día. Operando desde infraestructura de datacenter, esta IP es típica de direcciones usadas en operaciones de ataque organizadas. Nuestros registros muestran 2,895 IPs maliciosas originadas desde China, posicionándolo como un contribuyente importante a la actividad de amenazas global. Una puntuación de 150/100 coloca esta dirección en el nivel más alto de severidad.
This IP belongs to a hosting or data center provider. Malicious traffic from hosting infrastructure often originates from compromised VPS instances, rented servers used for scanning campaigns, or abused free-tier cloud accounts. Hosting providers typically respond to abuse reports within 24-72 hours.
The RaaS model allows technically unskilled criminals to deploy sophisticated ransomware through affiliate programs. Operators provide the malware, infrastructure, and negotiation services, taking a percentage of ransom payments from their affiliates.
Mobile malware reaches devices through unofficial app stores, malicious links, and even occasionally through official stores using obfuscation techniques. Banking trojans, spyware, and ransomware variants specifically designed for mobile platforms continue to proliferate.