
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Directory Scan | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Agregue 42.115.183.12 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
42.115.183.12 has been assigned a threat score of 60/100 (High). A este nivel de amenaza, la IP se considera de alto riesgo. Las reglas del firewall deben actualizarse para denegar el tráfico de esta fuente.
Nuestra infraestructura de monitoreo ha identificado 42.115.183.12, geolocalizada en Hanoi, Vietnam, operando en la red de FPT Telecom Company, como fuente de actividad de red sospechosa. Durante un período de 13 días, esta IP generó 826 solicitudes maliciosas, promediando aproximadamente 63.5 solicitudes por día. La dirección está clasificada como residencial. La actividad maliciosa desde IPs residenciales típicamente indica compromiso del dispositivo o membresía en botnet. Vietnam actualmente representa 1,193 IPs bloqueadas en nuestra base de datos, siendo una fuente importante de tráfico malicioso. La puntuación de 60/100 justifica monitoreo activo y limitación de velocidad.
This IP is classified as residential, suggesting it may belong to a compromised home device, IoT botnet member, or an infected personal computer. Residential IPs involved in attacks often indicate malware infection without the owner's knowledge.
Border Gateway Protocol hijacking allows attackers to redirect internet traffic through their infrastructure. While less common than application-level attacks, BGP hijacks can intercept sensitive data, inject malware, or cause widespread service disruption.
Open redirect vulnerabilities allow attackers to redirect users from trusted domains to malicious sites. While often underestimated, these flaws enable convincing phishing, token theft through redirect-based OAuth flows, and SSRF chains.