
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| 404 ratio >= 60% | Mayoría de solicitudes devolvieron 404 — enumeración | +25 | |
| Danger strong hits: 1 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +25 | |
| Foreign referer | Referer de dominio externo no relacionado | +10 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
IP 222.127.60.136 está enumerando directorios. Configure fail2ban con jail apache-404 tras 10+ errores 404.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
222.127.60.136 has been assigned a threat score of 60/100 (High). Esto lo clasifica como una amenaza de alta severidad. Se recomienda el bloqueo proactivo para infraestructura sensible.
The following attack categories were identified:
El análisis de inteligencia de amenazas vinculó 222.127.60.136 con actividad maliciosa originada en Lahug, Philippines, operando en la red de Globe Telecom. La dirección ha estado bajo observación desde su detección inicial. Durante su ventana de observación de 3 días, registramos 83 solicitudes hostiles de esta IP — aproximadamente 27.7 por día en promedio. Esta es una IP de red móvil. Aunque las direcciones móviles se comparten típicamente vía CGNAT, la actividad maliciosa persistente sugiere abuso automatizado. La IP exhibe comportamiento de enumeración de directorios, solicitando sistemáticamente rutas inexistentes. Nuestros registros muestran 741 IPs maliciosas originadas desde Philippines, posicionándolo como un contribuyente importante a la actividad de amenazas global. La puntuación de 60/100 justifica monitoreo activo y limitación de velocidad.
Brute force attacks systematically try username and password combinations to gain unauthorized access. Modern attacks leverage credential databases from previous breaches, testing millions of combinations using distributed botnets across multiple IP addresses.
Responsible disclosure balances public safety with giving vendors time to patch vulnerabilities. The security community generally supports coordinated disclosure timelines, but disagreements about appropriate timeframes and full disclosure continue to drive policy debates.