
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Directory Scan | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 | |
| DDoS / Flood | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 179 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 216.144.249.168 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
216.144.249.168 has been assigned a threat score of 130/100 (Critical). Esto representa un nivel de riesgo crítico. Nuestros sistemas de detección han identificado múltiples indicadores de alta confianza de intención maliciosa.
La dirección IP 216.144.249.168 ha sido rastreada hasta Frankfurt am Main, Germany, operando en la red de Limestone Networks, Inc.. Nuestros sistemas de detección de amenazas marcaron esta dirección basándose en patrones de comportamiento malicioso observados. Nuestros sensores capturaron 958 solicitudes maliciosas de esta dirección en un período de 6 días, reflejando una cadencia de ataque sostenida de ~159.7 solicitudes por día. Germany actualmente representa 3,642 IPs bloqueadas en nuestra base de datos, siendo una fuente importante de tráfico malicioso. Una puntuación de 130/100 coloca esta dirección en el nivel más alto de severidad.
Distributed denial of service attacks overwhelm infrastructure with traffic volume. Effective mitigation combines always-on traffic scrubbing, anycast network distribution, rate limiting, and the ability to quickly scale absorption capacity during attacks.
BEC attacks use compromised or spoofed executive email accounts to request fraudulent wire transfers or sensitive data. These attacks cause billions in annual losses and rely on social engineering rather than technical exploitation.