
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Danger strong hits: 2 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +50 | |
| Danger strong hits: 4 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +100 | |
| Danger strong hits: 6 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +100 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 7006 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 209.38.22.97 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Otras IPs bloqueadas de la misma subred /24 — indica abuso sistemático de este rango de red.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
209.38.22.97 has been assigned a threat score of 100/100 (Critical). Esto representa un nivel de riesgo crítico. Nuestros sistemas de detección han identificado múltiples indicadores de alta confianza de intención maliciosa.
La dirección 209.38.22.97 se origina en Sydney, Australia, operando en la red de DigitalOcean, LLC. Fue identificada mediante análisis automatizado del tráfico de red entrante en los puntos monitoreados. La dirección ha estado activa durante 2 días en nuestro sistema de monitoreo, produciendo 184 solicitudes marcadas a una tasa de ~92/día. Esta dirección pertenece a un proveedor de datacenter o hosting en la nube. Las IPs de hosting son frecuentemente aprovechadas por actores de amenazas que alquilan instancias VPS baratas específicamente para realizar ataques. Australia actualmente representa 1,244 IPs bloqueadas en nuestra base de datos, siendo una fuente importante de tráfico malicioso. Una puntuación de 100/100 coloca esta dirección en el nivel más alto de severidad.
This IP belongs to a hosting or data center provider. Malicious traffic from hosting infrastructure often originates from compromised VPS instances, rented servers used for scanning campaigns, or abused free-tier cloud accounts. Hosting providers typically respond to abuse reports within 24-72 hours.
Request smuggling exploits differences in how front-end and back-end servers parse HTTP requests. This technique can bypass security controls, poison web caches, and hijack other users sessions by desynchronizing request boundaries.
Attacks on power grids, water systems, and transportation networks have moved from theoretical to practical threats. Industrial control systems often lack modern security features, making them vulnerable to both targeted and opportunistic attacks.