
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Directory Scan | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 | |
| DDoS / Flood | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Agregue 20.226.73.88 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Otras IPs bloqueadas de la misma subred /24 — indica abuso sistemático de este rango de red.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
20.226.73.88 has been assigned a threat score of 280/100 (Critical). Con esta calificación, la IP cae en el rango de severidad crítica — entre las direcciones más peligrosas en nuestra base de datos de monitoreo.
Nuestra infraestructura de monitoreo ha identificado 20.226.73.88, geolocalizada en São Paulo, Brazil, operando en la red de Microsoft Corporation, como fuente de actividad de red sospechosa. Nuestros sensores capturaron 373 solicitudes maliciosas de esta dirección en un período de 8 días, reflejando una cadencia de ataque sostenida de ~46.6 solicitudes por día. Nuestros registros muestran 113 IPs maliciosas originadas desde Brazil, posicionándolo como un contribuyente significativa a la actividad de amenazas global. Con una puntuación de 280/100, esta IP está entre las más peligrosas de nuestra base de datos. Se recomienda bloqueo inmediato y completo.
Distributed denial of service attacks overwhelm infrastructure with traffic volume. Effective mitigation combines always-on traffic scrubbing, anycast network distribution, rate limiting, and the ability to quickly scale absorption capacity during attacks.
Cloud platforms provide attackers with elastic, disposable infrastructure. Free tier accounts, stolen credit cards, and compromised cloud credentials enable rapid deployment of attack infrastructure that can scale to millions of requests and disappear within hours.