
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Danger strong hits: 1 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +25 | |
| UA bot: wget | User-Agent de bot/rastreador conocido detectado | +40 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 1624 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
IP 172.68.213.156 muestra comportamiento UA sospechoso. Bloquee solicitudes con User-Agent vacío.
Otras IPs bloqueadas de la misma subred /24 — indica abuso sistemático de este rango de red.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
172.68.213.156 has been assigned a threat score of 65/100 (High). A este nivel de amenaza, la IP se considera de alto riesgo. Las reglas del firewall deben actualizarse para denegar el tráfico de esta fuente.
The following attack categories were identified:
El análisis de inteligencia de amenazas vinculó 172.68.213.156 con actividad maliciosa originada en Prague, Czech Republic, operando en la red de Cloudflare, Inc.. La dirección ha estado bajo observación desde su detección inicial. Nuestros sensores capturaron 79 solicitudes maliciosas de esta dirección en un período de 3 días, reflejando una cadencia de ataque sostenida de ~26.3 solicitudes por día. La dirección opera como un nodo de salida VPN/proxy. Los atacantes enrutan el tráfico a través de servicios de anonimización. Se detectaron anomalías sospechosas de User-Agent incluyendo cadenas UA vacías, falsificadas o en rotación rápida. Nuestros registros muestran 75 IPs maliciosas originadas desde Czech Republic, posicionándolo como un contribuyente notable a la actividad de amenazas global. La puntuación de 65/100 justifica monitoreo activo y limitación de velocidad.
This IP is associated with a VPN or proxy service. Attackers frequently route their traffic through anonymizing services to obscure their true location. This makes attribution more challenging but the malicious behavior patterns remain detectable.
Brute force attacks systematically try username and password combinations to gain unauthorized access. Modern attacks leverage credential databases from previous breaches, testing millions of combinations using distributed botnets across multiple IP addresses.
SSH servers face constant brute force attacks targeting common usernames and weak passwords. Key-based authentication, fail2ban, non-standard ports, and IP allowlisting dramatically reduce the attack surface. Monitoring auth logs reveals active campaigns and compromised credentials.