
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Danger medium hits: 36 | Riesgo medio: paneles admin, archivos de configuración | +60 | |
| Danger strong hits: 4 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +100 | |
| Foreign referer | Referer de dominio externo no relacionado | +10 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 4068 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 159.89.206.129 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Otras IPs bloqueadas de la misma subred /24 — indica abuso sistemático de este rango de red.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
159.89.206.129 has been assigned a threat score of 170/100 (Critical). Esto representa un nivel de riesgo crítico. Nuestros sistemas de detección han identificado múltiples indicadores de alta confianza de intención maliciosa.
Nuestra infraestructura de monitoreo ha identificado 159.89.206.129, geolocalizada en Singapore, Singapore, operando en la red de DigitalOcean, LLC, como fuente de actividad de red sospechosa. Durante su ventana de observación de 2 días, registramos 31 solicitudes hostiles de esta IP — aproximadamente 15.5 por día en promedio. La IP está clasificada como infraestructura de hosting/datacenter, comúnmente asociada con servidores alquilados para campañas de ataque automatizadas, comando y control de botnets, o escaneo de vulnerabilidades a gran escala. Nuestros registros muestran 5,127 IPs maliciosas originadas desde Singapore, posicionándolo como un contribuyente importante a la actividad de amenazas global. Una puntuación de 170/100 coloca esta dirección en el nivel más alto de severidad.
This IP belongs to a hosting or data center provider. Malicious traffic from hosting infrastructure often originates from compromised VPS instances, rented servers used for scanning campaigns, or abused free-tier cloud accounts. Hosting providers typically respond to abuse reports within 24-72 hours.
Modern attacks increasingly target APIs rather than traditional web interfaces. Attackers enumerate endpoints, test for broken authentication, and exploit excessive data exposure. API attacks are harder to detect as they mimic legitimate programmatic access patterns.
Cross-Origin Resource Sharing misconfigurations can expose sensitive APIs to unauthorized origins. Wildcard policies, reflected origins, and null origin allowlisting create vulnerabilities that attackers exploit for data theft and unauthorized actions.