
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Directory Scan | Anomalía de comportamiento detectada automáticamente | +0 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 7047 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 147.182.175.117 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Otras IPs bloqueadas de la misma subred /24 — indica abuso sistemático de este rango de red.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
147.182.175.117 has been assigned a threat score of 60/100 (High). Esto lo clasifica como una amenaza de alta severidad. Se recomienda el bloqueo proactivo para infraestructura sensible.
El análisis de inteligencia de amenazas vinculó 147.182.175.117 con actividad maliciosa originada en North Bergen, United States, operando en la red de DigitalOcean, LLC. La dirección ha estado bajo observación desde su detección inicial. Durante su ventana de observación de 64 días, registramos 3 solicitudes hostiles de esta IP — aproximadamente 0 por día en promedio. Operando desde infraestructura de datacenter, esta IP es típica de direcciones usadas en operaciones de ataque organizadas. United States actualmente representa 36,338 IPs bloqueadas en nuestra base de datos, siendo una fuente importante de tráfico malicioso. La puntuación de 60/100 justifica monitoreo activo y limitación de velocidad.
This IP belongs to a hosting or data center provider. Malicious traffic from hosting infrastructure often originates from compromised VPS instances, rented servers used for scanning campaigns, or abused free-tier cloud accounts. Hosting providers typically respond to abuse reports within 24-72 hours.
Subdomain takeover occurs when DNS records point to decommissioned services. Attackers claim the abandoned resource and serve content under the trusted domain, enabling cookie theft, phishing, and reputation damage.
Modern phishing operations use sophisticated infrastructure including lookalike domains, valid TLS certificates, and evasion techniques like cloaking and geofencing. Analyzing this infrastructure reveals campaigns before they reach their targets.