
ABUSE.MOM — COMPÓRTATE O SERÁS EXPUESTO
| Firma | Descripción | Puntos | Gravedad |
|---|---|---|---|
| Danger medium hits: 3 | Riesgo medio: paneles admin, archivos de configuración | +30 | |
| Danger strong hits: 4 | Rutas de alto riesgo: shells, RCE, exploits | +100 |
Solicitudes HTTP reconstruidas de los registros del servidor. Dominios objetivo ocultos por seguridad.
* Typical request patterns for detected signatures. Actual target domains are redacted.
Hemos detectado 3947 IPs maliciosas de este sistema autónomo.
Agregue 13.125.184.158 a la lista de bloqueo de su firewall. Revise logs para conexiones exitosas.
Esta IP fue verificada contra las principales listas negras DNS utilizadas por servidores de correo y firewalls.
Verificado: Spamhaus, SpamCop, Barracuda, SORBS, CBL, UCEProtect.
13.125.184.158 has been assigned a threat score of 130/100 (Critical). Con esta calificación, la IP cae en el rango de severidad crítica — entre las direcciones más peligrosas en nuestra base de datos de monitoreo.
13.125.184.158 está registrada en Incheon, South Korea, operando en la red de Amazon Technologies Inc.. Esta IP apareció por primera vez en nuestros feeds de amenazas tras activar múltiples firmas de detección conductual. La dirección ha estado activa durante 3 días en nuestro sistema de monitoreo, produciendo 202 solicitudes marcadas a una tasa de ~67.3/día. Clasificada como IP de hosting, esta dirección probablemente funciona en un servidor alquilado o instancia en la nube. Nuestros registros muestran 602 IPs maliciosas originadas desde South Korea, posicionándolo como un contribuyente importante a la actividad de amenazas global. Con una puntuación de 130/100, esta IP está entre las más peligrosas de nuestra base de datos. Se recomienda bloqueo inmediato y completo.
This IP belongs to a hosting or data center provider. Malicious traffic from hosting infrastructure often originates from compromised VPS instances, rented servers used for scanning campaigns, or abused free-tier cloud accounts. Hosting providers typically respond to abuse reports within 24-72 hours.
Modern attacks increasingly target APIs rather than traditional web interfaces. Attackers enumerate endpoints, test for broken authentication, and exploit excessive data exposure. API attacks are harder to detect as they mimic legitimate programmatic access patterns.
Botnet C2 infrastructure has evolved from centralized IRC channels to resilient peer-to-peer networks, domain generation algorithms, and blockchain-based communication. This evolution makes botnet takedowns increasingly difficult and expensive.